1. La bruja Coco-Lú:
Brujas, brujas y malvadas brujas, ¿por
qué yo?. Siempre igual, un simple cero en el examen de Brujas, ¿por qué?,
esforzándome siempre cada día con nuevos hechizos, con nuevas innovaciones.
¿Tan mala bruja soy?, ¿o debería dedicarme al circo de payasos porque siempre
hago el ridículo ante la Gran Hechicera?... yo soy ¡Coco-Lú!, la bruja más
carismática que podáis ver, ¿queréis conocer mi gran momento bochornoso del
día?... ¿he oído un no por ahí?, pues bueno, me da igual, es mi historia, es mi
vida, así que lo cuento igualmente...
Un
castillo. Con sus torres, sus puertas, sus guardias, sus habitantes... bueno,
ya sabéis cómo es un castillo, ¿no?. Con su rey y reina, con príncipes y
princesas, pero os equivocáis. Este castillo, perdido en la faz de la tierra de
las brujas, es el hogar de la Gran
Hechicera, la madre de todas
nosotras; entre otras palabras nuestra supervisora. Cada cierto
tiempo... digamos cada mes, la Gran Hechicera convoca una reunión con todas las
brujas del mundo, y la evalúa su progreso como bruja. En todas las
convocatorias, debemos superar sencillas, aunque complicadas pruebas para
obtener un punto más en nuestro carnet. Si, nosotras también usamos carnet como
los humanos para el coche, pero este carnet nuestro es nuestro pasaporte al
Título Indispensable de Bruja Mayor; la meta de todas las brujas... y este mes,
me toca presentarme a la décima y última prueba para obtener el título...
-
Bien querida Coco-Lú, esta es tu última evaluación ¿no? –
-
¡Si si!, al fin tendré el Título que tanto quiero –
-
Y tienes en total nueve puntos en tu carnet, ¿eh? –
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¡Que si!, sin repetir ninguna prueba – le dije - ¿Empezamos ya o...? –
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Y tienes también varias incidencias con los hechizos, ¿si? –
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¿Perdón?, ¿a que te refieres Gran Hechicera? –
-
Bueno, tengo entendido que hiciste que un gato ladrase cuando querías que no
persiguiera más perros, uhm, hiciste que un niño volase cuando querías quitarle
la fobia de las alturas... –
-
Bueno, pero son cosas insignificantes – sonreí –
-
¡AH!, y también dejaste a un tartamudo cacareando cuando querías ayudarle en
sus problemas, si Coco-Lú... cosas insignificantes –
-
Lo del tartamudo lo puedo explicar eh... no le entendí lo que quería y... –
-
No quiero explicaciones Coco-Lú., debo sancionarte... –
¡Ja,ja,ja!, una sanción, no es un tema
de risa la verdad, porque a causa de aquello tuve que hacer lo que tendría que
hacer ahora en vez de contaros el origen de mi pequeña y loca historia, pero en
fin. Una sanción para una bruja era un aviso; posiblemente pérdida de tus
poderes mágicos... resumiendo, te quedas en humana para siempre. Cuando la Gran
Hechicera me dijo esa palabra, me quede tan congelada como el señor de
cincuenta años que congelé para darle un poco de fresquito a su cuerpo...
-
¿Y cual es mi castigo? –
No
podía hacer nada más que aceptar lo que provoqué por mis hechos. La Gran
Hechicera bajó de su trono y se acercó para tomarme el carnet. Lo cogió e hizo
que todos mis puntos desaparecieran enseguida. ¡Todo mi esfuerzo desaparecido
por tonterías... o mejor dicho despistes!.
-
¿Sin Puntos, debo empezar de cero como bruja? –
-
Y aparte... serás un ejemplo a seguir para dos jóvenes brujas desbocadas como
tu Coco-Lú... –
-
¿Pe-perdona?... –
-
Educaras y guiaras a dos jóvenes brujas en la Tierra, y les enseñarás a ayudar
a los demás sin causar ningún accidente –
-
Pe-pero... –
Ni
me salían las palabras. ¡Educadora de dos brujas locas y encima a superar las
mismas pruebas, pero viviendo en la Tierra, es de locos!.
-
Ah, viviréis las tres en la Tierra... y cada logro que consigáis, un punto
obtendrás. Pero hay una condición Coco-Lú, nadie en la Tierra os debe
descubrir. ¿Entendido?. –
-
Si... – asentí - ¿Y quiénes son esas dos locas... digo chicas? –
Brujas, brujas y malvadas brujas, no me
cansaré de repetirlo. ¿Sabéis con quién, quiénes eran esas dos locas que me
desquician cada segundo en estas dos horas que llevamos en la Tierra?... ¡SI!,
ellas... esas víboras rebeldes que en sus manos está de que obtenga el maldito
título. Rika y Renna.
-
¡Eh Coco-Liso! – grita Rika –
-
Es Coco-Lú – digo enfurecida, ya era la quinta vez que me llama así –
-
¡Mira lo que hemos encontrado! ¡Un bastón de roble! –
Si
un bastón de roble... el bastón del anciano de la esquina.... malditas brujas,
¿y pensar que debo soportar esto para obtener mi recompensa?.
¡Quiero más, quiero más! :))
ResponderEliminarQue simpática CoCo. Me encanta :)
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